XControl, Pato, el presi y juanpum salieron un ratillo por Paracuellos pero la lluvia les hizo volver. A yeyo se le complicó el ddesayuno y a los 5km de vuelta para casa.
Peeeeeero, nuestro galgo de Alcobendas se fue a los Lagos!!
CRONICA DE DAVID, LAGOS DE COVADONGA 2012
Sobre las 23 horas llegamos a Gijón mi gestora, mi gestorcita, Rufo y yo. No llovía pero hacía fresquito, cenamos y nos acostamos, no hubo nervios, el cansancio me pudo en cuanto me acosté. Sonó el despertador a las 06 de la mañana y maldije las ganas que tenía de levantarme y mucho menos de montar en bici, la guinda fue asomarme a la ventana y ver cómo el agua corría por los cristales. Teníamos todo preparado en el coche así que llegamos puntuales a nuestra cita con Fran y Alfredo en la gasolinera. Viaje de una horita hasta el polideportivo de Cangas donde recogimos los dorsales sin esperas y nos fuemos para la salida con diez minutos de margen. Como buen remolque estaba al final del grupo en la salida, pasaron cinco minutos lagos desde que el gaitero entonó el "Asturias patria querida" hasta que sonó el chip bajo la pancarta de salida, les dije a mis compis que rodaran a su aire ya que yo iba no sabía cómo iba a responder, así que tomé una actitud un tanto cobarde y reservona. No rodé rápido ni siquiera en el primer tramo, favorable y con carretera formidable, donde la media debería haber rondado los 40 km/h se quedó en unos tristes 33 y perdiendo posiciones constantemente en el grupo, el agua que caía del cielo, el agua que salpicaba de las ruedas de los compis, la inseguridad de rodar en grupo con los frenos inutilizados por el agua, las gafas empañadas por la humedad.... No estaba rodando nada agusto, ensimismado y dejando pasar los kilómetros por inercia. Recibo saludos de medio paisanos segovianos que me reconocen por maillot de Arévalo. Llegamos a la playa de San Antolín, donde nos desviamos a la derecha para retomar dirección al interior, el terreno ya pica hacia arriba, paso de largo el primer avituallamiento situado a pie del primer puerto del día, la Tornería, subo a ritmo, controlando las pulsaciones y manteniéndolas entre 130 y 140, esta subida mem saca de mis pensamientos, es preciosa, a medida que ascendemos gana en dureza y en belleza a partes iguales, los últimos dos kilómetros son espectaculares un placer para los ojos y una tortura para las piernas, la media de estos dos km están por encima del 10%. Intento animarme en la bajada pero es imposible, tengo la impresión de estar bastante más atrás del nivel que me corresponde y aquí la gente baja muy despacio, la organización tampoco deja correr mucho y hago la bajada agarrado a los frenos hasta el punto que tengo que detenerme para aproximar las zapatas, me he comido la mitad de las zapatas traseras y un cuarto de las delanteras, eso empieza a preocuparme, tengo que conservar zapatas si no quiero tener problemas....
Tras la bajada me alcanza un grupo de Navaluenga que me dan una voz "engánchate paisano" y no lo dudo, me voy con la rueda del último de los del CD Mancebo con los que hago la subida a la Rebollada, en este tramo sí me esforcé en seguir el ritmo quedándonos cuatro unidades de las nueve que comenzamos a subir el puerto. Al coronar esta suave subida está el segundo avituallamiento, en este sí paro y tomo un plátano y un bollito con media coca-cola, no me entraba bebida en es estómago, relleno el bidón aunque estaba prácticamente lleno, será por agua hoy.... Todavía no ha parado de llover desde que salimos.
En la bajada comienzo a sentir frío, definitivamente me he equivocado con la ropa, solo llevo una camiseta normal debajo del maillot de manga corta, culotte corto y unos manguitos. En lo único que acerté fue en los cubrebotas. Ahora el terreno es llano, o casi, comienzan a formarse grupos cada vez más numerosos pero donde voy no hay colaboración, no entra nadie a tirar, siendo yo el primero en escatimar esfuerzos, todos olemos la cercanía de la Santina y la gente se va reservando, yo sigo en el mismo plan, me había animado un poco con los de Navaluenga pero ya esto otra vez de bajón, para colmo el garmin comienza a fallar, el altímetro tan pronto me dice que voy subiendo al 950% de desinvel como bajo al -532%, se le ha ido la pinza. En estas estoy cuando llegamos a la rotonda de Soto de Cangas, giro a la izquierda y la carretera comienza a picar decididamente hacia arriba, pero no puedo decir con qué desnivel, calculo que sobre un 3%, son cinco o seis km metido en un grupo al que puedo seguir con facilidad, de repente a parece el Santuario de Covadonga y la rotonda tras la cual se ven los primeros rampones del puerto final, meto todo el desarrollo desde abajo, sigo con miedo a no terminar, mi estado anímico no es muy bueno pero a medida que comienzo las rampas las piernas me van respondiendo, somos un grupo de cuatro bicis subiendo al tran tran, me dejo llevar, el ritmo es demasiado fácil pero no me decido a tirar, me limito a seguir las ruedas. Estos primeros km son duros con pendientes medias por km cercanas e incluso superiores al 10%, hay un km que suaviza al 7,5 % y se nota. Al fin me pongo delante, voy a mi ritmo y tan solo el compi francés me sigue pero me va diciendo que regule: "guagda fuegzas, aún queda mucha divegsión..." me repite en dos o tres ocasiones. Vamos adelantando gente, adelanto a Eva, con ella y su padre entrené el pasado martes en Canencia y Morcuera, la mando ánimos y tiro para arriba. Voy bien, muy entero, de repente se acaban los árboles y aparece la pared a la izquierda y el precipicio a la derecha, llegamos a la famosa Huesera, los pedales se endurecen considerablemente, me encuentro con fuerzas así que me pongo en pie y aprieto con fuerza, dejo con facilidad a mi amigo francés y me hago en pie y subo del tirón la famosa Huesera, subiendo la Huesera tomo consciencia de lo entero que voy y subo considerablemente el ritmo, lo más duro de la subida está pasada la Huesera, en las curvas posteriores creo que es donde mayor desnivel se alcanza, justo ante de llegar al Mirador de la Reina, una vez pasado este tramo duro aparece un km al 2% que sirve de descanso y luego uno más al 10% y se acabó el puerto. Se me ha acabado el puerto y la marcha sin darme cuenta, la he hecho ensimismado y poco motivado, no sé, como en una nube. El caso es que ya no hay tiempo para más. Arriba hay otro avituallamiento en el que rechazo un Powerade ante la mirada extrañada de la voluntaria que me lo ofrece y encuentro a Rufo que lleva media hora esperándome y está pajarito, hay mucha niebla por no hablar del frío.

Me cambio el maillot por uno de manga larga y seco que he hecho subir en una bolsa y me meto un cartón en el pecho bajo el maillot, este maillot me salvó la vida porque sin ningún lugar a dudas lo más duro de toda la clásica fue bajar lo Lagos, hubiera preferido tener que subirlos de nuevo antes que bajar, sin sentir los dedos, sin frenos traseros, con una niebla que impedía ver más allá de quince o veinte metros…. Una odisea, solo os diré que a día de hoy, pasadas 72 horas, sigo teniendo dormidas las yemas de los dedos de ambas manos, me duelen y apenas tengo sensibilidad en ellos.
El objetivo de terminar está cumplido. También el de conocer la ruta para años venideros, pero ni mucho menos he terminado contento, mi rendimiento ha sido mínimo y mis ganas de sufrir nulas, las fuerzas me acompañaban pero los ánimos no, tan solo os digo mis pulsaciones medias durante la marcha: 122 ppm, un paseo.
Al menos me han quedado muchas ganas de repetir el año próximo, si sale un día medio decente esta ruta se hace con los ojos, es preciosa, sobre todo el tramo final de la Tornería, me dejó boquiabierto.



